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SURFNOTICIAS
Wayo Whilar
nombrado Shaper del Mes por The Shapers Tree
Autor: The Shapers Tree
(Traducción: Óscar Tramontana Figallo)
Cortesía de Olas Perú |
El fabricante de tablas Wayo Whilar
fue reconocido como el mejor shaper del mes alrededor del mundo por The
Shapers Tree. A continuación, les ofrecemos un extracto de la historia
de la Tabla en el Perú, enfocado en la participación de Wayo Whilar en
dicho proceso.
La
historia de la tabla en el Perú se remonta un par de milenios en el
tiempo, hasta las civilizaciones precolombinas. Sus jeroglíficos y
algunas de sus ruinas más importantes presentan interminables líneas de
olas que simbolizan la fuerza del océano, y todas estas ciudades
estuvieron localizadas cerca de bahías y playas donde reventaba buen
oleaje. Además de dibujar en las paredes, sabemos por historias que
aquellos hombres que vivían fascinados por el estallido de las olas,
remaban sobre las mismas para ser atrapados en ellas sobre sus balsillas
de totora (similares a los caballitos de totora que se conocen en la
actualidad) y poder correr olas.
El Club Waikiki, fundado cerca del año 1947, fue iniciado por Carlos
Dogny. Durante el Campeonato Mundial de 1965, Mike Doyle mencionaba que
“los peruanos tienen un hermoso club, el Waikiki de Miraflores, justo a
las riberas de Lima.”
Pero no fue sino hasta los años 1930’s cuando Carlos Dogny visitó Hawai
y trajo al Perú las primera tabla hawaiana, cuando el deporte de surcar
olas empezó a ganar popularidad en el país, para crecer cada vez más a
lo largo de las siguientes décadas. Durante los años 1950’s, la
fabricación de tablas peruanas se desarrollaría intensamente, y hombres
como Ramon Raguz y Fortunato Quesada, por mencionar solo algunos, se
convirtieron en los pioneros durante la transición de las tablas de
madera balsa a las de foam.

Wayo Whilar
y Pocho Awapara en Punta Rocas, 1973 |
Otro
fabricante de tablas, que empezó en los años 1960’s y que aún en la
actualidad fabrica tablas para correr olas es Wayo Whilar, quien nació
el 8 de Noviembre de 1948 en Lima, Perú. Pasó sus primeros años en San
Bartolo, un pequeño pueblo al sur de Lima. Con las olas reventando
frente a la casa de su primo, el joven Wayo y sus hermanos disfrutarían
esos prolongados días de surfing, aprendiendo los diferentes
temperamentos que el mar asumía a medida que las estaciones se sucedían.
Un día, su primo Alberto Figari pasó por la casa de Wayo, quien por
entonces apenas tenía 12 años de edad. Alberto tenía dos tablas de
Madera balsa consigo. Alberto fue uno de los primeros tablistas del área
de San Bartolo y quería compartir la experiencia de correr olas con su
primo Wayo. Él le propuso a Wayo ir a correr tabla juntos al día
siguiente y Wayo accedió con mucha curiosidad. Alberto había sacado las
dos tablas de madera balsa del automóvil y Wayo trató de levantar una de
ellas. Él recuerda que la tabla era bastante pesada e incómoda, y que
realmente no sabía en lo que se estaba metiendo.
Al día siguiente, Alberto llevó a Wayo a la rompiente de Kon Tiki, en
Punta Hermosa. Ellos miraban a dos tablistas girando y maniobrando sobre
la pared de la ola. Alberto sabía perfectamente lo que estaba pasando
allá adentro, pero Wayo, luego de ver a dos sujetos desplazándose a
mucho mayor velocidad de la que él había alcanzado jamás corriendo a
pecho, se sintió inmediatamente fascinado por el deporte. Fue entonces
cuando supo que iba a dedicarle el resto de su vida a la tabla.

Wayo Whilar en la playa con un amigo |
Como sucedía en muchos lugares alrededor del planeta, la tabla era un
deporte que se hacía cada vez más popular, y los tablistas peruanos
fueron de los primeros en cabalgar sobre esta misma corriente. Las
primeras tablas de foam ya estaban llegando al Perú, pero eran mucho más
caras de lo que costaban en Hawai y California, donde estas tablas eran
fabricadas. Wayo no tenía los recursos para comprar una tabla nueva, así
que durante mucho tiempo estuvo usando la tabla de su primo Alberto y
las de otros tablistas que él conoció.
Fue en el año de 1962, cuando Wayo estaba en Cerro Azul dispuesto a
regresar a Lima. Sucedió que él notó que había una tabla rota que se
había estrellado contra el muelle y que estaba abandonada en la orilla
de la playa. Rápidamente la recogió de la arena y se la llevó a casa
consigo. Habiendo trabajado con resina y con fibra de vidrio en la tabla
de su primo, Wayo tenía ciertos conocimientos básicos sobre la
reparación de tablas. Él procedió a pelar la fibra de vidrio de esa
tabla rota, y fue así como se fabricó su primera tabla.
Los 1960's han sido considerados como los años dorados de la tabla en el
Perú, con sus campeonatos internacionales. En 1965, Perú fue la sede del
Campeonato Mundial de Tabla que se desarrolló en Punta Rocas. George
Downing, del Equipo Hawaiano de Surf había traido un longboard con la
punta modificada. Era un poco diferente de las tablas que él había
estado utilizando previamente para correr olas en Perú. Además de George,
estaban Richard “Bufflo” Keaulana, Fred Hemmings, Reno Abellira, y Paul
Strauch. Wayo notó inmediatamente los cambios en las tablas y una vez
que hubo terminado el Campeonato Mundial, ya estaba pelando otro viejo
longboard para convertirlo en una de las nuevas tablas que seguían el
diseño hawaiano. Pocos años después, las mini-guns se hicieron presentes
en varias de las mejores rompientes de Lima.
En 1968, Dennis Choate y Leo Hetzel llegaron a Lima para fabricarle unas
tablas a Aldo Fasca. Aldo tenía una compañía de embarques y podía
importar los materiales necesarios para la fabricación de tablas.
Dennis y Leo se mudarían un par de años después. Charlie Galanto llegó
un poco tarde para el Campeonato y empezó a diseñar y fabricar unas
cuantas tablas para Aldo. Ben Aipa también estaba en el Campeonato y se
dedicó a diseñar sus propias tablas. Wayo estuvo observando a Charlie
Galento y a Ben Aipa diseñando sus tablas, y gracias a esta experiencia
él pudo mejorar sus propias habilidades.
Entre 1967 hasta inicios de los 70’s, Wayo estuvo concentrado en sus
estudios de arquitectura en la Universidad. Él solía llevar su tabla a
clases y ponerla detrás de la puerta. Cuando terminaba la última de sus
clases, Wayo se iba a correr olas. Wayo pudo pagarse los estudios
gracias al dinero que ganaba fabricando tablas. Luego de graduarse,
continuó trabajando para Aldo por unos 3 años, a medio tiempo. Durante
este tiempo, Aldo perdió interés en la fabricación de tablas y le
ofreció la tienda a su buen amigo Wayo.
Wayo aceptó la oferta y abrió de esa manera su primer taller de tablas.
Allí, él diseñaba, pulía, arenaba y recubría con fibra de vidrio sus
tablas. Luego Wayo empezó a fabricar tablas con Allan Sitt por espacio
de 10 años. Milton Whilar, el hermano menor de Wayo, se encargó de
recubrir las tablas con fibra de vidrio por espacio de 20 años, antes de
inaugurar su propia marca de tablas en los 90's.
Wayo y otros shapers de los 70's contribuyeron al futuro del surfing en
el Perú. Ofreciendo tablas cuando los tiempos eran difíciles y
manteniendo un fluido parejo de nuevos diseños. Cuando llegaron los 80's
y la tendencia universal de las tablas de 3 quillas, los materiales eran
más fáciles de conseguir y le economía había mejorado. Wayo experimentó
con diferentes rieles, trabajando la base y los rockers del deck, y
todas las múltiples variaciones de bases con canales cóncavos. Con el
renacimiento del longboard, Wayo pudo ofrecer diseños de tablas largas y
cortas para las nuevas generaciones y para los tablistas que recién
empezaban.
ESTA HISTORIA CONTINUARÁ…

Taller de Wayo Whilar en el 2003
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