Toño Farfán
31 años
Corro tabla hace 15 años. Yo he sido tranqui, como
agua tibia, no me comprometía mucho para qué acercarme a Dios..., yo ya iba a
otra iglesia, bueno y llegué a través de un amigo, acá encuentras el verdadero
amigo, encuentras la fortaleza y la puedes dar a quien lo necesita. El
ambiente de la tabla es muy alejado de Dios y ahora puedes ir a correr tabla
con gente buena, amigos de verdad he encontrado paz, el grupo para mi es así.
En la vida del tablista paras preocupado por el mar, si habrán olas o no,
tienes una relación muy intima con el mar, es una creación de Dios, se siente
paz, ahora puedo reconocer errores que uno tiene y tratar de cambiarlos, las
cosas hay que hacerlas ahora y no después porque después no las haces. Uno
conoce mucho más sus debilidades. A los chicos les digo que se acerquen, y si
escuchan algo de Jesús paren el oído.